Meses antes de que se lance la versión de Windows 8, la compañía puso a prueba su nuevo sistema operativo lanzando una versión previa revolucionando a todos los niveles varios campos de la tecnología. Ordenadores, tablets y teléfonos con el nuevo sistema operativo de Microsoft están a las puertas del mercado, si no se comercializan ya.

Las últimas actualizaciones de Windows no han gozado de grandes halagos. La versión Vista, fue de lo más criticada, incluso el Windows 7, pero la compañía líder en sistema operativo prueba una vez más, esta vez con su versión 8.

Para cubrirse las espaldas, Microsoft apostaba esta vez por cuatro versiones distintas de su SO.

Windows-8

Las cuatro claves para conocer las diferencias de este nuevo sistema, son, en palabras de Microsoft, ‘Movilidad’, de hecho ha apostado por que una de estas versiones fuese dedicada a las tablets, Experiencia Táctil, por primera vez un sistema Windows apuesta por las nuevas pantallas y el control multitáctil de los dispositivos, Conectividad, también dedicada a los dispositivos móviles. Personas, haciendo especial hincapié en los métodos para compartir contenidos, Windows 8 cuida en esta ocasión de los usuarios, Hogar y empresa, la última clave que ha levantado más críticas, pues no todo el mundo confía en que la nueva interfaz sea adecuada en el campo laboral.

Cabe destacar que en apariencia exterior, la diferencia evidente entre este Windows y sus versiones anteriores está en ‘Metro‘, como se le ha denominado a la interfaz. En esta ocasión está dividida según las aplicaciones y muy inspirada en dispositivos como smartphones y tabletas.

Se trata de un gran choque pues Windows llevaba manteniendo el mismo escritorio años y esta es la primera vez que cambia tan radicalmente. Aunque para los más nostálgicos, Windows 8 incorpora una aplicación que deja recuperar la apariencia de los anteriores Windows, aunque esta vez sin menú inicio.

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